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| Nuestras creaciones |
Mientras mi tío Fonsu preparaba la comida Nadia nos mostró un mapa turístico de la zona. Viendo que la neblina emergía de entre las copas de los arboles, y habiendo planeado el día anterior dónde ir, elegimos el lugar culminante dónde acabaríamos el lluvioso y húmedo día...
Nos preparamos un bocadillo de queso de cabra, tomate y hummus para comer. Mi tío había preparado patatas al horno con carne, pero... nuestra comida sería un bocadillo... así que cogimos el coche, encendimos nuestro amigo GPS y empezamos a descender por la carretera.
COVA BASTERA
Justo al lado de Vilefranche de Conflent se encuentra la primera cueva que visitaríamos. En la entrada hay una pancarta con un triceratops enorme, no pasa desapercibida. Aparcamos justo delante y salimos pitando, pues había empezado a llover fuertemente. El propietario de la cueva (sí, había colgado en la pared un artículo del periódico dónde ponía que era el propietario, curioso) nos atendió muy amablemente en catalán-francés. Recalco esto, porqué el hombre empezó a explicar que había tres cuevas y despistando, despistando, nos cobró tres entradas en lugar de dos. Evidentemente reclamé el importe...
Tuvimos que subir por unas escaleras empinadas a la par que estrechas. Las goteras y la humedad pronto hicieron mella en nuestros cuerpos. Debo decir que la cueva en si no tiene nada de particular... Para dar un poco de emoción turística hay montadas unas escenas con dinosaurios y hombres de las cavernas que no vienen mucho al caso... Nuestro paso por Bastera fue rápido, pues no había mucho por ver.
GRANS CANALETTES
Aparcamos el vehículo en el párquing de esta cueva y comimos los bocadillos dentro del coche. Al entrar, vimos que el hall estaba casi inundado. Para hacer la broma abrimos el paraguas. La escena era casi surrealista: todas las vitrinas en las que había minerales y joyas estaban empapadas, había montones de cubos debajo de las goteras y todo estaba encharcado. Habiendo estado en la Cueva Bastera nos esperábamos lo peor... No obstante, lo que esa Cueva guardaba era fascinante...
Nos encaminamos por un pasillo iluminado donde en el lado derecho había estalagmitas (depósito de minerales que se forman por precipitación química que se forman en el suelo de una cueva de caliza debido a la decantación de soluciones y la deposición de carbonato cálcico). Entonces la cueva se engrandecía y empezamos a ver decenas, centenares de estalagmitas y estalactitas (lo mismo pero se forman des del techo). La iluminación de estas maravillas era espléndida, bien estudiada. Empecé a sentir una paz profunda que me obligaba a mantenerme con la boca abierta y los ojos desorbitados. Era un paisaje mágico, celestial.
Nos preparamos un bocadillo de queso de cabra, tomate y hummus para comer. Mi tío había preparado patatas al horno con carne, pero... nuestra comida sería un bocadillo... así que cogimos el coche, encendimos nuestro amigo GPS y empezamos a descender por la carretera.
COVA BASTERA
Justo al lado de Vilefranche de Conflent se encuentra la primera cueva que visitaríamos. En la entrada hay una pancarta con un triceratops enorme, no pasa desapercibida. Aparcamos justo delante y salimos pitando, pues había empezado a llover fuertemente. El propietario de la cueva (sí, había colgado en la pared un artículo del periódico dónde ponía que era el propietario, curioso) nos atendió muy amablemente en catalán-francés. Recalco esto, porqué el hombre empezó a explicar que había tres cuevas y despistando, despistando, nos cobró tres entradas en lugar de dos. Evidentemente reclamé el importe...
Tuvimos que subir por unas escaleras empinadas a la par que estrechas. Las goteras y la humedad pronto hicieron mella en nuestros cuerpos. Debo decir que la cueva en si no tiene nada de particular... Para dar un poco de emoción turística hay montadas unas escenas con dinosaurios y hombres de las cavernas que no vienen mucho al caso... Nuestro paso por Bastera fue rápido, pues no había mucho por ver.
GRANS CANALETTES
Aparcamos el vehículo en el párquing de esta cueva y comimos los bocadillos dentro del coche. Al entrar, vimos que el hall estaba casi inundado. Para hacer la broma abrimos el paraguas. La escena era casi surrealista: todas las vitrinas en las que había minerales y joyas estaban empapadas, había montones de cubos debajo de las goteras y todo estaba encharcado. Habiendo estado en la Cueva Bastera nos esperábamos lo peor... No obstante, lo que esa Cueva guardaba era fascinante...
Nos encaminamos por un pasillo iluminado donde en el lado derecho había estalagmitas (depósito de minerales que se forman por precipitación química que se forman en el suelo de una cueva de caliza debido a la decantación de soluciones y la deposición de carbonato cálcico). Entonces la cueva se engrandecía y empezamos a ver decenas, centenares de estalagmitas y estalactitas (lo mismo pero se forman des del techo). La iluminación de estas maravillas era espléndida, bien estudiada. Empecé a sentir una paz profunda que me obligaba a mantenerme con la boca abierta y los ojos desorbitados. Era un paisaje mágico, celestial.
Subiendo unas escaleras nos encontramos con una extraña formación de estalagmitas que parecían la Montaña de Montserrat. Incluso sonaba la canción Rosa d'Abril (el himno o cántico representativo). La Cueva Grans Canalettes es uno de los sitios que visitar antes de morir, lo digo en serio.
Salimos de la Cueva con una gran paz interior y asombro. El mal tiempo seguía amenazando y nos pusimos en camino del lugar donde terminar el día: Saint Thomas Les Bains.
SAINT THOMAS LES BAINS
Es un manantial al aire libre con tres piscinas de agua caliente y sulfurosa... Fue lo mejor que podíamos haber hecho dado el mal tiempo que hacía. Bañarte en agua caliente mientras la lluvia fría te cae en la cabeza, viendo las montañas de fondo a la par que relajas la musculatura de la espalda con un chorro de agua es.... indescriptible... Nos quedamos un par de horas yendo de piscina en piscina. El vapor de agua nos nublaba la vista y el sulfuro nos limpió y saneó la piel sobremanera.
Salimos de la Cueva con una gran paz interior y asombro. El mal tiempo seguía amenazando y nos pusimos en camino del lugar donde terminar el día: Saint Thomas Les Bains.
SAINT THOMAS LES BAINS
Es un manantial al aire libre con tres piscinas de agua caliente y sulfurosa... Fue lo mejor que podíamos haber hecho dado el mal tiempo que hacía. Bañarte en agua caliente mientras la lluvia fría te cae en la cabeza, viendo las montañas de fondo a la par que relajas la musculatura de la espalda con un chorro de agua es.... indescriptible... Nos quedamos un par de horas yendo de piscina en piscina. El vapor de agua nos nublaba la vista y el sulfuro nos limpió y saneó la piel sobremanera.
Terminó el día dando paso a la noche. Estábamos bastante lejos de Py y debíamos marcharnos... aunque no queríamos, nos fue muy difícil salir de las piscinas... pero no teníamos más remedio xD
Como dato de observación: 1.- En Saint Thomas las duchas están a fuera,en las piscinas, no en los vestuarios. Así que armaros de valor y coraje para salir fuera del recinto si no vais en verano. 2.- No pidáis té. Lo elaboran allí mismo y no es que sea muy bueno... Pedimos uno que parecía té rojo, pero era de frambuesa y sabía muy raro.... NO TÉ DE SAINT THOMAS S'IL VOUS PLAÎT.
De nuevo dimos uso a nuestro amigo, que de vuelta a Py nos condujo por un camino que denominamos "de cabras". Sin iluminación, estrecho, con niebla densa, cruzando un bosque y cero señalización. En algún momento incluso tuve la sensación que se nos aparecería la "chica de la curva" o cualquier otro espíritu malvado y siniestro que nos mataría.
Llegamos a Py cansadas. Mis tíos nos habían guardado lo que había sobrado del almuerzo y comimos con ansia. Al igual que la noche anterior, nos decidimos por ver una película antes de ir a dormir. No obstante, somos humanas y el cansancio se apoderó de nuestra mente y cuerpo.
Como dato de observación: 1.- En Saint Thomas las duchas están a fuera,en las piscinas, no en los vestuarios. Así que armaros de valor y coraje para salir fuera del recinto si no vais en verano. 2.- No pidáis té. Lo elaboran allí mismo y no es que sea muy bueno... Pedimos uno que parecía té rojo, pero era de frambuesa y sabía muy raro.... NO TÉ DE SAINT THOMAS S'IL VOUS PLAÎT.
De nuevo dimos uso a nuestro amigo, que de vuelta a Py nos condujo por un camino que denominamos "de cabras". Sin iluminación, estrecho, con niebla densa, cruzando un bosque y cero señalización. En algún momento incluso tuve la sensación que se nos aparecería la "chica de la curva" o cualquier otro espíritu malvado y siniestro que nos mataría.
Llegamos a Py cansadas. Mis tíos nos habían guardado lo que había sobrado del almuerzo y comimos con ansia. Al igual que la noche anterior, nos decidimos por ver una película antes de ir a dormir. No obstante, somos humanas y el cansancio se apoderó de nuestra mente y cuerpo.
